¡Qué calor Dios mío!... Los trajes oscuros y las corbatas se hicieron notar enseguida bajo las andas, cedidas al efecto por la Hermandad de Stmo. Cristo de la Expiración. Ya se sabe que en octubre el tiempo es muy inesperado, pero esta vez el Astro Rey había exprimido sus últimas energías para iluminar el itinerario de tan señoreado cortejo.
El domingo 18 de octubre, verdaderamente, la ciudad de Jerez estaba de muy buen humor... los naranjos en la calle Corredera cobraron un color especial, el agua del monumento de Primo de Ribera parecía bailotear al paso de los cuarenta improvisados cargadores que portaban "la barquilla" más jerezana.
Se trataba de acercar a la imagen que creara Jacome Baccaro a la Santa Iglesia Catedral de nuestra ciudad para poder dar comienzo a los solemnes actos que en ella se preparan para celebrar el bicentenario y medio de su realización y por supuesto sin su presencia no tendrían mucho sentido... ya se sabe que, a ser posible, en un homenaje debe de estar presente el homenajeado... y lo está en un lugar de honor, de donde saliera hace casi sesenta años.
Nos esperan a los hermanos y amigos varios días de solemnidades como la celebración del triduo en Honor al Señor Flagelado; La Función Principal de Instituto y el regreso a su sede Canónica de los Descalzoas, que será el cúlmen de todas las actividades preparadas por la comisión organizadora. |