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La Flagelación tuvo un Miércoles Santo de esplendor tras la espera de dos años
 

Después de las inclemencias meteorológicas de años anteriores, La Señora de la Calle Medina pudo encontrarse con sus innumerables fieles en las calles de Jerez.

 

Era un día especialmente esperado por todos los cofrades de nuestra ciudad, que desde el año pasado guardaron en sus corazones los anhelos de ver a Nuestros Titulares pasear con el empaque que les caracteriza en su estación de penitencia. Pero ya se sabe, y lo dice el refrán: "después de la tempestad viene la calma".

El día 8 de abril era las fecha señalada por el Calendario Litúrgico. Una tarde soleada pero suavizada por una ligera brisa de poniente que acariciaba los rostros de los que nos agolpabamos en la cancela de nuestra Sede Canónica de los Descalzos.

En el interior los hermanos costaleros, antes de la salida, celebraban un acto fraternal entre las cuadrillas de Misterio y de Palio, donde se entregaban un pergamino con unos versos del hermanos José Luis Zarzana dedicados a la cuadrilla que porta a Nuestro Señor de la Flagelación, acto que pone a la luz el magnífico entendimiento que existe entre ambas cuadrillas.

Eran las cinco y media clavadas cuando los hermanos Andrés y Juan abrian las puertas para dejar salir por ellas a la espectadora de honor del Pregón de Semana Santa de este año, ya que el pregonero Manolo Garrido fue el encargado de tan alta responsabilidad, y que como todos sabemos es un hermano ilustre de nuestra cofradía.

La Cruz de Guía, que este año conducía un cortejo de casi 600 hermanos, entornaba sus pasos hacia la Carrera Oficial con algunos estrenos, como las nuevas "bellotas" del paso de Palio... o algunos préstamos como las dalmáticas que acompañan los andares de la Amargura en su peregrinar hasta la Santa Iglesia Catedral.

Especialmente emotivo fue el reencuentro de La Flagelación y La Amargura con su calle Naranjas, donde siempre surge a flor de piel un sentimiento espcial, algo que despierta el verdadero fervor en las notas de la saeta, cantada tradicionalmente desde la casa de familia Salas.

 
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