“Es de bien nacidos ser agradecidos”. Este refrán tan español, y a veces tan poco practicado, ha sido la sentencia que ha movido a la Cofradía de la Flagelación a conceder la Medalla de Oro de la Hermandad a la querida cofradía de la ermita de San Telmo.
El sábado 20 de marzo y coincidiendo con la apertura del Besamanos de la Virgen del Valle, la Hermandad de la Amargura quiso agradecer la ayuda prestada en la celebración de los actos del 250 aniversario de la talla de Nuestro Padre Jesús de la Flagelación por las manos del imaginero afincado en Jerez Jácome Baccaro.
Esta ayuda inestimable se basó, entre otras, en la cesión de las andas procesionales del Santísimo Cristo de la Expiración para el traslado a la Santa Iglesia Catedral de la efigie del Flagelado para la celebración del Solemne Triduo extraordinario en la sede primitiva de la Cofradía.
Fue el 18 de octubre del año 2009 cuando en una mañana soleada de domingo, el Señor de la Flagelación salía de la Iglesia de los Descalzos, de forma histórica, sobre el paso del Cristo de la Expiración, con sus hermanos como improvisados cargadores que, aunque no lucían la toca egipcia, hacían navegar por las calles de Jerez a su Sagrado Titular como cada Viernes Santo lo hacen con el Cristo los hermanos del “bacalao”.
Después de unas breves palabras del Hermano Mayor en aquel recordado momento, José Carlos Galán, y del actual, Daniel Barba, Antonio Yesa, director de los destinos de la Pontificia y Real Archicofradía de San Telmo, recibió los pertinentes obsequios conmemorativos de tan acertado acto, consistente en un cuadro recordatorio del evento con una reproducción de la imagen de la Sagrada Flagelación sobre el paso del Santísimo Cristo de la Expiración, y especialmente la medalla de oro de nuestra corporación.
Pepe Galán, Mayordomo de la Amargura durante muchos años y todavía su vestidor, se encargó de posar sobre el rostrillo de la Virgen del Valle la Medalla de Oro de la Hermandad de la Amargura, que acuña el agradecimiento y sentimiento fraternal de todos los hermanos y hermanas que cada Miércoles Santo llevan a las calles de nuestra ciudad su fervor y religiosidad más profunda. |