En Los Descalzos
En Los Descalzos

1941. El 30 de noviembre se traslada la cofradía a la iglesia de San Juan Bautista (los Descalzos).

1945. Sale el actual paso de misterio que se completaría en los años siguientes.

1948-1949. En 1949 se produce una importante modificación en el itinerario de ida hacia la carrera oficial, que se conservó (con muy pocas excepciones) hasta el año 2001: 

Medina, Marqués de Mochales (Honda), Juan Gavala (Naranjas), Patricio Garvey, Rotonda (...).

El cambio se debió a la petición a la hermandad que el año anterior, 1948, realizó la familia de un niño enfermo para que se obrara el milagro de su curación. Hoy, ese niño, más de cincuenta años después, acompaña como nazareno a sus titulares. Este niño era José Salas, hoy, como decimos, hermano de la cofradía. Es primo de Ana M.ª Salas Trujillo. Con catorce años José estaba desahuciado por los médicos, que vieron la situación muy crítica el Martes Santo de 1948. El Miércoles por la mañana, Antonio Salas (padre de Ana M.ª y que era el único miembro de su familia hermano de la cofradía) solicitó a la directiva que la procesión pasara ese día por delante de su casa en la calle Naranjas. La petición fue atendida y la hermandad recorrió aquel trayecto en absoluto silencio.   

1961. El 26 de marzo, Domingo de Ramos, se bendice un nuevo y valiosísimo manto, cuyo diseño (de Seco) obtuvo el primer premio en un concurso convocado por la Hermandad del Amor de Sevilla.

1970. En estos años se termina el actual paso de palio.

1978. El célebre poeta D. Francisco Montero Galvache pronuncia en la Bodega de “La Concha” de González Byass el pregón titulado “Amargura, oración de Jerez”, con motivo del cincuentenario de la hermandad.

1989. Añade a su título el de “Hermandad Sacramental de la Santísima Trinidad”.

1997. Las hermanas pudieron aquel Miércoles Santo vestir ya la túnica nazarena en el cortejo penitencial.

2003-2004. Se celebra con diversos actos y la publicación de un libro sobre la historia de la hermandad el 75.º aniversario de la fundación. En Cabildo General extraordinario del 23 de julio de ese año se acuerda que el restaurador portuense Enrique Ortega se encargue de la restauración de la talla del Señor de la Flagelación, que todos los jerezanos pudieron admirar el Miércoles Santo del 2004.